Silencio
Soy la hoja que rueda por Ti, hacia un mismo
torrente. Esa mujer que te pide
entendimiento para conocer tu voluntad. Porque deseo ser la mano que cultive y
riegue tu amor a manos llenas.
Desde acá veo pasar los barcos en la alta noche
y el azul dormido del mar. Las olas chocan entre sí, estrechando sus formas
virginales. Veo las estrellas en el
cielo y los gramales están iluminados
por cientos de luciérnagas, en los cocoteros hay panales de agua fresca para
los niños sedientos.
Mis hijos duermen. Rezo y te pido bendiciones para ellos.
Hay un incienso y un aroma a flores en la mesa.
El corazón guarda perlas de sueños en los
corales.
Afuera los perros bulliciosos ladran a las
sombras de los murciélagos y a las ramas.
Esta noche deseo comprender tu voluntad...
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