Nuestro encuentro
Por Yanira Soundy
Me dijiste: La juventud se ha ido,
es hora que el ave de la madurez
aparezca en tu cielo,
canto de amor y de plegarias.
He multiplicado los sueños como brasas.
Un poco de risa en medio del cansancio.
Encontré el silencio en la campana,
amarrada a tu alba, en la alegría de nuestro
encuentro.
La juventud se ha ido, lo sé.
Cuarenta y más años
dicen mucho de mí y al mismo
tiempo, Señor, son tan pocos..
Pero sin embargo mi vida en Ti
es más que este espacio lleno con tu Nombre.
Quiero permanecer fiel a tu Palabra,
llenarme de tu luz en las grandes sombras
afiladas
y beberte entero.
Hoy he nacido de nuevo,
sin campos yertos, ni hombres fatuos.
Aquí en este sitio donde el alma no es azotada
por las olas y
el rosal permanece siempre vivo...
Mis ojos se llenan de tu trino.
Señor,
He nacido en Ti.
Lléname de alegría y paciencia en el
sufrimiento.
Que no enmudezca mi voz en el invierno.
Ni que ciegue mi vista al sauce de tus ojos.

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