No temo




 

Por Yanira Soundy

 

Escucho el silencio, me encuentro a solas contigo. Veo pasar los sueños pálidos y fantásticos. Los veo  sin concebir su rapidez. 

 

Parecen corceles de fuego en medio de las sombras, impulsos de sangre que me arrebatan las ansias y las penas.

 

Padre: el tiempo  gira, bulle y rueda y el amor es una vara de zarza y mirto, una hoja perdida en el aire de la sierra, un potro que tropieza con las peñas....

 

Ahora entiendo todo eso, mi alma está a tus pies.

 

Es tu Palabra Señor la que sostiene mi vida

me salvas,

renuevas mi espíritu,

eres mi amparo y fortaleza.

 

No temo.

 

Aunque la tierra se abra a mis pies

 

Y los mares bramen  a mis orillas.

 

No temo.

 

Porque eres mi refugio y espero en tu misericordia.

 

Te alabo por tu grandeza en las alturas

y  en la tierra guardo tu Palabra.

 

Tú que sanas a los enfermos

y nos regalas veredas de paz.

 

No hay átomos dispersos, ni lágrimas en el llanto.

Sólo esta conciencia de amarte y tocar por Tí las aspas de tu fuente.

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