¿Cómo encontrar los dones espirituales?

 



Por Yanira Soundy

 

Para tener los dones espirituales debemos encontrar el amor. El don más necesario pienso que es la profecía. Quién habla en lenguas le habla a Dios y por eso debe interpretarla, para que la iglesia aproveche y le sirva. El don de profecía, en cambio, fortalece, da aliento, consuelo y firmeza y es para los creyentes. Pero también para quienes no están preparados, y cuando les descubren sus errores, les dicen sus verdades, y les hacen revelaciones, estos caen de rodillas y adoran a Dios. Aspiremos al don de la profecía y que todo se haga de forma ordenada cómo Dios lo indica. (Corintios 14,1-39)

Una prima mía muy querida por la familia, enfermó muy grave, la primera vez logró recuperarse pero luego la enfermedad regresó. Ella era muy católica, y tenía varios dones, hablaba en lenguas con Dios, interpretaba y tenía el don más valioso, el de la profecía.

Una tarde fui a visitarla, y recuerdo muy bien sus palabras, tengo una profecía que debo decirte, oremos. Y así ella empezó a hablar en lenguas y a interpretarlas, eran alabanzas a Dios nuestro Señor, poesía en palabras de fe y amor al Creador, y de pronto inició a decirme dos cosas puntuales que habrían de pasarme y que tenía exactamente el tiempo para meditar y prepararme.   En ese momento, pude aclarar muchas dudas.

Otra experiencia, me ocurrió hace un par de años. Yo había asistido a una noche de Oración y milagros a una iglesia cercana a mi casa. Desde que llegué sentí una conexión con una señora que me observaba. Y efectivamente, me pidió poder orar por mí y darme una profecía. Cuando ella empezó a hablar, me dijo cosas que sólo yo sabía, me hablaba como un padre o madre le habla a su niña, me dijo cosas hermosas, palabras de fe y fortaleza y me hizo doblar rodillas ante la magnitud del mensaje de Dios. Eso es precisamente lo que debe lograrse con el don de la profecía, la conversión y la fe de las personas.

Sé que en ocasiones, algo interior me ha dicho no hagas esto, no salgas, o por el contrario, hazlo. Esa voz que te previene o te empuja a ser determinante en tus decisiones, indudablemente es el Espíritu Santo que nos llena de dones para entender, y tomar decisiones adecuadas.

En lo largo de mi vida en mi relación con Dios, Nuestro Señor,  desarrollé la fe y la esperanza en tiempos oscuros, pude tener tranquilidad en horas de amargura, y sanidad espiritual frente a las personas que quisieron dañarme. La vida terrenal es sólo  un paso, la piel un ropaje sin marca o clase social, la voz y las manos el lenguaje de comunión de nuestras almas con nuestro Hacedor.

Gracias a quienes han tenido el don de la profecía, he podido comprender muchas cosas.  Por mi parte, he entrado en comunión con el Espíritu Santo y he tenido las fuerzas para enfrentar muchas experiencias dolorosas. Aprendí que en el amor perfecto, permanezco  intacta frente a las turbulencias y tempestades, si no me aparto,  Él  me acobija en las noches, besando mi alma en cada aurora. Ese amor, que permanece en la luz de la Palabra. Gracias a Dios, puedo sentirlo y vivirlo,  he logrado caminar descalza en  senderos angostos y llenos de víboras,  y también he gozado danzar y correr en los caminos anchos y alegres.

Todas las personas  creyentes podemos vivir los dones del Espíritu Santo, y tener el gozo que da la armonía de ser libres en el amor perfecto.

Necesitamos más personas como mi prima Marta y la señora de la iglesia, personas entregadas a su misión cristiana para animar a más creyentes en el trayecto de sus vidas.  Hubiese querido poseer desde joven  esta claridad que hoy tengo, aunque las personas no creyentes puedan decir que  vivo sólo entre fantasías.

¡Qué diferente sería mi caminar por este mundo, si hubiese conocido el don del amor perfecto cuando era joven! ¡Definitivamente sin tropiezos!

Gracias a Dios, hoy vivo el don de amar con perfección  y gracias a ese amor, permanezco y permaneceré en el corazón de quieres he amado para siempre. Otras personas, han encontrado otros dones, lo importante es disfrutarlos, vivirlos a plenitud  y saber servir a los demás.     


Comentarios

Entradas populares de este blog

La armonía

El Pan

La importancia de la fe.